Danza Oriental

Es una de las más antiguas danzas que existen en la actualidad, procedente de rituales religiosos, a  la que se le atribuyen funciones de fecundidad y maternidad. Está basada en movimientos suaves y ondulantes, cuyo esfuerzo y trabajo produce una toma de conciencia corporal, creando un sentimiento de interiorización de energía, que contribuye aumentar el autoconocimiento, el crecimiento personal y la autoestima.

Utilizada desde la antigüedad en honor a los dioses, la Danza Oriental,  nos ayuda en la actualidad a liberar las tensiones, a definir la musculatura, a dulcificar los rasgos faciales y a corregir malas posturas. Además, es una excelente terapia que nos otorga alegría, bienestar interior y por sobre todo nos enseña a exteriorizar nuestros sentimientos y la esencia femenina.
Cuando una persona comienza a bailar con su cuerpo, su vientre, mueve sus caderas, sus pies, los brazos, al ritmo de la percusión, de la flauta o del laúd, su ser interior se conecta y emana hacia afuera lo más esencial de uno mismo.

La libertad del alma en la música oriental se basa en el hecho simple de escuchar y sentir desde lo más profundo del corazón, escuchando nuestro cuerpo y nuestra mente.

Historia y evolución

La Danza Oriental es una de las danzas más antiguas del mundo, que combina elementos de diferentes países del Medio Oriente y Norte de África.
En los países árabes se conoce como Raks Sharki, que significa literalmente Danza Oriental. El nombre Danza del vientre se empieza a utilizar en el siglo XIX por los europeos que viajaron a los países exóticos en busca de nuevas culturas, costumbres y paisajes. Estos viajeros le dieron este término sorprendidos por los movimientos de vientre y cadera que no existían en las danzas europeas.
En algunos pueblos de la antigüedad se pensaba que la fertilidad humana estaba directamente relacionada con la tierra. A las mujeres, que eran las que creaban nuevas vidas, se les atribuían poderes mágicos.
Estos ritos tuvieron lugar en Mesopotamia, Fenicia, Egipto, Arabia y la India. En estas ceremonias participaban gran número de mujeres.

Hasta el año 1930, los bailarines habían actuado sobre todo en casas de gente o en cafés.
Durante esta época se puso de moda el traje de dos piezas con pedrería y flecos que estaba inspirado en las películas americanas.
Desde principios de siglo conocemos los nombres de muchas bailarinas egipcias, libanesas y sirias. A partir de la fundación del Casino Opera en El Cairo conocemos mucho más las vidas de estas mujeres que actuando en su Ballet consiguieron destacar como solistas y marcar diferentes estilos dentro de lo que conocemos como “Raks Sharqui” o Danza Oriental.
Najwa Fuad, Samia Gamal, Tahia Carioca, Huwaida al Hashim, Lucy, Dani Butros, Dina, Fifi Abduh, Samara, Amani, …

Beneficios

 

Mejora la postura

Moldea la figura

Mejora la circulación

Reduce el estrés

Terapéutico para el cuerpo y la mente

Fortalece la espalda y la persona gana en elegancia

Flexibilidad, equilibrio, coordinación y conocimiento del propio cuerpo

Regularización del ciclo menstrual femenino

Prepara el cuerpo para el parto y recuperación posparto

Libera las tensiones y emociones.

Aceptación y valorización del propio cuerpo

Aumento de la sensualidad, feminidad, delicadeza y armonía interior

Aumento de la autoestima y mejora del auto-concepto

Desarrolla la creatividad, individualidad y trabajo en equipo

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